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ESPERAS NOCTURNAS AL JABALÍ

Una de las modalidades de caza de jabalí más apasionantes y sólo apta para verdaderos especialistas son las esperas nocturnas. Se trata de un desafío, mano a mano, entre el cazador y el jabalí.

UNA CAZA NOCTURNA Y EN SOLITARIO

Otras modalidades de caza se desarrollan durante el día, justo cuando los jabalíes buscan su encame en los lugares más discretos y recónditos del monte. La caza a la espera, en cambio, se realiza durante las horas de oscuridad, que es precisamente cuando estos animales desarrollan todas sus actividades vitales, como beber, alimentarse, reproducirse, etc. Entonces el cazador, haciendo gala de su mejor instinto venatorio, debe acechar en solitario la llegada del jabalí.

El cazador aguarda que llegue la última hora de la tarde en su puesto, situado en la parte alta de una ladera, para evitar los revoques del aire. Con las últimas luces comenzará la tensión.

Daños provocados por jabalíes

Probablemente, la caza a la espera se originó para evitar los cuantiosos daños que los jabalíes provocan en varios tipos de cultivo entre los meses de mayo y agosto. Durante esa época, el principal aporte alimentario del jabalí son las cosechas de cereales.

UNA CAZA PARA EXPERTOS

Los grandes alicientes de las esperas nocturnas radican en que el cazador debe ser capaz de vencer al jabalí solo, con sus propios medios y sin ayuda de perros o batidores. Es imprescindible tener un buen conocimiento sobre el animal y el terreno de caza, además de poseer un instinto venatorio muy desarrollado en el momento del lance.

Uno de los aspectos que se deben destacar de esta modalidad de caza es el de la seguridad. Buena parte de los accidentes de caza se producen durante las esperas nocturnas.

El cazador, además, debe disponer de mucho tiempo para preparar las esperas y poder aspirar al éxito. Son muchas las lunas llenas que deben transcurrir hasta conseguir un buen macareno.